El profundo sentimiento de apego a la tierra y al medio ambiente
natural (en mapudungum, su lengua, “mapuche” significa
"gente de la tierra"). La palabra mapu o tierra
es esencial en el contexto cultural Mapuche ya que está
íntimamente ligada a una dimensión sobrenatural
y sagrada y, de este modo, para los Mapuche la tierra no es
propiedad de nadie en particular, sino patrimonio de toda
la comunidad.
El Mapudungum, lengua tradicionalmente oral, que aún
se habla en la mayoría de las comunidades rurales.
La tendencia es a trabajar en comunidad y mantener fuertes
lazos familiares (el mingako es un trabajo colectivo que
se realiza para ayudar a un miembro de una comunidad en
el período de la cosecha y que aún se practica
hoy en día).
La cultura mapuche también es rica en su folklore,
posee instrumentos musicales propios como la Trutruca y
el Kultrun, utilizados durante ceremonias que incluyen música
tradicional, bailes, cantos y deportes tradicionales (tales
como palín).
Dentro de la estructura social de la cultura Mapuche,
existe un jefe, denominado Lonko, quien está a cargo
de su extensa familia o comunidad.
La religión profundamente espiritual que mezcla dogmas
cristianos con ideas más místicas. A los ojos
del pueblo mapuche, el mundo está perfectamente equilibrado
entre Ngenechen, dios de la vida, la creación y el
amor, y Wekufu, dios de la muerte y la destrucción.
A este último los mapuches atribuyen la llegada de
los españoles, quienes, en busca de oro, esclavizaron
a los indígenas, invadieron sus territorios y causaron
destrucción y sufrimiento.
La mujer ha cumplido un rol muy importante tanto en la
religiosidad Mapuche como en la transmisión de la
cultura. La “Machi” es quien se comunica con
los dioses de la vida y la “Kalku” es quien
conoce los dioses de la muerte.